
Vivo en constante añorar el mar.
Me dibujo ventanas en la piel para asomarme a su recuerdo.
Y es que Ítaca no era la meta, sino la trampa.
Vivo en constante añorar el mar.
Me dibujo ventanas en la piel para asomarme a su recuerdo.
Y es que Ítaca no era la meta, sino la trampa.
7 comentarios:
En eso tengo suerte. No tengo más que girar la cabeza...y ya está!!!
Bicos**
¿Es la playa de las catedrales?
La trampa en la que todos queremos revivir.
Blue: tienes suerte, sí. A mí me gusta estar sobre él y no solo mirarlo. ¡Premio! Es la playa de las Catedrales, un gris día de primavera, con la marea baja ....
Mª Jesús: a veces no, sólo luchas por salir de ella....
Besos
En un rato bajo, te meto una ración de brisa en un táper y te lo mando para reyes ;)
La mayoría de las veces sabemos que es una trampa, pero no podemos evitar pensar que es lugar dónde queremos estar...
Por cierto, bonita foto...
Preciosa foto, que sin trampa ni cartón trae ese aroma y brisa marina.
Biquiños
CUANTOS ITACA NOS ATRAPAN...
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