miércoles, 25 de enero de 2012

Cotidiano compartido






A veces, en nuestra vida, se cuelan las palabras cotidiano y compartido como una condena. Se cuelgan tras la puerta, al salir, para encontrarlas acechantes, amenazantes, a la vuelta, al final de la jornada, para enredarse de nuestro cuello, hundiéndonos en las horas, hasta el sueño. Otras, se visten de fiesta con papel pinocho de colores chillones, ensordeciendo el tedio y ventilándonos al sol de una sonrisa de ojos fijos en los nuestros. Y cuando cotidiano y compartido se toman de la mano para guiarnos por la arena del final de día, llevándonos al calor de nuestra piel, llevándonos al abismo de la entrega convertida en sonidos acuosos, entonces, la facilidad nos cierra los ojos muy a nuestro pesar. Porque entonces, dormir solo nos parece una auténtica pérdida de sueño, un robo a la posibilidad de viajar, de viajar al tiempo cotidiano del otro.




5 comentarios:

Miguel dijo...

...

40añera dijo...

Me gusta cuando se envuelven en ese papel
Un beso

Rochitas dijo...

bellísimo racconto de sentires.

Blue dijo...

El sueño de dormir y el de soñar no deberían ser la misma palabra. Bueno, en gallego ya no lo son.
;-)
Besos.

Alamut dijo...

Miguelito, me gusta ver que te sigues pasando por aquí. Besos

40añera: ¿recuerdas las manualidades, el papel pinocho, el cebolla, el charol? ¡Qué tiempos! Besos guapa

Rochitas: gracias. Preciosa palabra racconto, preciosa. Besos

Blue: es que el galego es una gran lingua ... Con palabras tan bellas como luar o néboa, bágoa ... Biquiños